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Arte Contem-poráneo en Bolivia

Introducción

El arte contemporáneo en Bolivia son las prácticas artísticas que emergen a finales de los años setenta en el territorio boliviano, creando una ruptura respecto al arte moderno y en las que se experimenta con diferentes medios, más allá de la pintura, la escultura, el grabado y dibujo tradicionales. En este tipo de prácticas la reflexión sobre lo que es el arte y el pensamiento crítico son esenciales.


Antecedentes (El Salón de los Agnósticos)

Exposición presentada en 1960 en el Salón Municipal de La Paz, organizada por un grupo de jóvenes artistas con una posición crítica respecto al régimen del Movimiento Nacionalista Revolucionario. El carácter contemporáneo o experimental de las obras que se presentaron en esta exposición se materializó principalmente en su carácter efímero, en el uso de objetos de la vida cotidiana, así como en la presentación de formas alternativas a la pintura y escultura. En algunos de los títulos de las obras se evidenció su crítica política como en Estados Unidos recibe las llaves del país de Alfredo La Placa, en Reforma Agraria de Enrique Arnal, en Justicia Boliviana y Unidad Monolítica de Ted Carrasco.

Historia

El arte contemporáneo boliviano, aunque sin llamarse así, surge de un espíritu de experimentación y de rebeldía frente a los cánones y reglas del arte clásico, pero también frente a la situación política tradicionalmente signada por la arbitrariedad; ese espíritu ya estaba presente de algún modo en los años sesenta, inspirado en los ecos lejanos, también experimentales, de las vanguardias artísticas. En este periodo experimental donde se reafirman el paradigma cultural del collage; la reflexión y el concepto por encima de la forma, la belleza y el oficio; la atención a la realidad inmediata cotidiana; el rechazo al academicismo normativo; el uso abierto de la oposición figura-abstracto y de los recursos del kitsch y del arte no culto; la idea de que el propósito principal del arte ya no es la representación de realidad externa de la naturaleza, ni la realidad formal del arte, ni solo la realidad compleja del individuo, sino también la realidad de la cultura y sus incidencias políticas; etc. En este sentido, las obras de artistas como Roberto Valcárcel, Gastón Ugalde y Sol Mateo y otros con una producción mas esporádica, irán configurando lo que a mediados de los noventa se llamaría “arte contemporáneo”, La reivindicación del termino “arte contemporáneo” por parte de algunos artistas sobre su propio trabajo, culminara con un proyecto llamado Artefacto (1996), donde artistas como Roberto Valcarcel, Sol Mateo y Raquel Schwartz se proponen investigar “las posibilidades del arte contemporáneo rescatando aspectos sustanciales del arte prehispánico”.

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